Quejas, quejas y más quejas

By jorgealva

 Una LNSV femenina de cabeza

Descentralizar es bueno pero no se puede mezclar a capitalinos y provincianos con características de segunda, pero la FPV se pasa experimentando, gana votitos, favorece a clubes sin fortalecer la liga a futuro. Con 10 basta y sobra.

Los provincianos ganarían el derecho en un relámpago-semanal por su nivel. Esta vez, calificar 2 y desarrollar el evento en Lima o provincia elegida. La inversión en pasajes, estadía y alimentación, sin subvención federativa y/o auspiciador, es difícil. La LNSV se manejaría mejor al final con 12 equipos.

Un evento sin figuras es nada. La mezcla de infantiles, menores, juveniles y mayores es contradictorio a un ordenado desarrollo. Más que ganar experiencia cuesta caro al futuro.

Alianza que casi pierde la categoría se ha reforzado con extranjeras. Cristal, respetando el trabajo del profesor Walter Lung, es muy joven y sus resultados van para 2 años mas adelante. El Latino Amisa a diferencia del Cristal sin padrinos, tiene derecho ganado como también la Universidad César Vallejo de Trujillo. El Círcolo va por su media tabla y el de Comas a revalidar su titulo.

El Regatas Lima quedó fuera. Sus dirigentes y sus quejas son entendibles y razonables en contra de imponerles uniformes con auspiciadores sin relación contractual con el club. Más fácil era la propuesta de jugar sin publicidad. Pero, prefirieron dejarlos fuera por mandato de la empresa que paga y amenizarlos con perder la categoría si quedan últimos y/o no participar.

¿Por qué no se pidió a los clubes y discutió las proposiciones y obligaciones del sponsor?

Esto demuestra que los clubes no valen nada para la FPV y que con ellos hacen lo que quieren. 

Es necesaria una directiva de la LNSV independiente a la federación como en todo el mundo, pero ello les llevaría a perder una lanita de ingresos. Sino de que viven.  

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Una respuesta para “Quejas, quejas y más quejas”

  1. Patrick Espejo Dice:

    Es muy cierto, todo lo que se hace en la federación está vinculado, directa o indirectamente, a favorecer a unos cuantos y a conseguir los votos necesarios para seguir atornillados al cargo.
    Hay un directivo, que hoy funge de presidente de la federación (ante la ausencia del titular y de la vicepresidenta) que tiene casi 20 años en la federación… curiosamente, es el tiempo en el que el vóley peruano no ha progresado ni un metro.
    Pero así es el deporte. Chicha, artesanal, cortoplacista… a eso nos han acostumbrado los dirigentes.
    Ojalá algún día asomen los líderes que ayuden a cambiar las cosas.
    Ojalá.

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